Mis alas rotas de tanto volar
Tratando de alcanzar al que siempre huyó de mi
Noches sin lagrimas no hubieron
Mucho daño me causó mi propio engaño
Y pensar que llame "amor" a esa máscara hipócrita
Heme aquí, donde ahora me defiendo
Aún no te he olvidado, pero ya no dependo de ti
Sobrevivo en un mundo donde las sombras reinan
Sin temor a jugar con ellas
Esperando allí por alguien que llegue a jugar conmigo
Porque siempre hay alguien que llega cuando lo necesitas
Inclusive pone manos al fuego para sacarte de allí
Enseñándote nuevas ideas
Y nunca dejándote en el juego de la maldita suerte
- 12 de abril de 2004
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