"Y entonces llegó su príncipe azul. Salvó a la princesa de la horrible bestia y vivieron felices para siempre"
¿Cuántas veces oíste decir eso en los cuentos de hadas?
Cuantas mentiras
Por eso decides dar vida a un ser que no encante con trivialidades
No vas por allí buscando "damiselas" en peligro ni prometes amor eterno con un beso. Sabes que las cosas, así como tienen su inicio, tienen su fin
Prefieres construir una amistad sólida antes de prometer. Valoras el amor puro que nace del cariño
No matas dragones y brujas por obligación, prefieres otros motivos
Además, ¿por qué ponerle fin si se puede sacar provecho de esa unión?
No me enamoras con tu blanco corcel ni tu tonta sonrisa de niño lindo
Para conquistar debes conocer lo más profundo de aquella persona
No confiesas todo sobre ti. Ambos guardamos celosos el misterio de nuestra esencia
Que mejor manera de perdurar y divertirnos que incitarnos el conocernos el uno al otro, siempre
No crees en frases como "Te conoció así y así te quiso"; pues todos cambiamos, crecemos y esa es la magia de lo desconocido
No te haces llamar príncipe porque no permaneces encerrado y atendido por aquellos que incluso antes de su nacimiento esclavizaste
Tu valentía y seguridad te llevan a las batallas para salir victorioso de ellas
No siempre dices la verdad, pero no te veo como un mentiroso. Reconoces que hay cosas que es mejor no decirlas
Nadie sufre por lo que desconoce
No eres celoso ni carcelero
Yo acepto tu libertad y tu camino, así como en agradecimiento tu aceptas el mío
No cuestionas mis sentimientos por ti con preguntas frágiles
Me conoces y sabes que no te lo digo porque lo demuestro
Nuestras acciones son el tesoro de nuestro amor
Las palabras son solo murmullos
No tienes que verme ni preguntar por mi cada día que pasa
Eso solo mata la confianza y alimenta la rutina
No preguntas cómo estoy ni qué de nuevo hubo en mi día
Entiendes que mi vida no es una novela de suspenso, ni tampoco quiero hacerla así
Conservas mi inocencia, aquella mariposa platinada que te confié, en una pequeña jaula de barras abiertas
Incrementas día a día mi imaginación con tus historias, pero aun así nos mantienes despiertos para la realidad
Aceptas mi silencio y hablas con él. Haces que vaya mas allá, hacia donde las frases se vuelven miradas
Y así, mirándote a los ojos, me veo a mi sentada en mi cama
Estoy aquí, en mi alcoba, esperándote como una margarita que espera la primavera para poder mostrar sus pétalos
- 3 de mayo de 2004