El mundo duerme... yo no puedo
La casa está en silencio, pero en mi cabeza arde una batalla
Dos voces están gritando y yo trato de entenderlas
Una niña inocente dice: "Es amor"
Pero la voz calmada de una muchacha sabia le contradice:
"Ya no nos es permitido amar"
La niña llora, pero de alegría
Dice que existe aquella persona que la entiende y la quiere
Las palabras no salen de mi boca y la muchacha le reclama que piense en él y en tantas historias de amor cuando no debería
"No es necesario que volvamos a sufrir por lo mismo" le dice, pero la niña ya se perdió de nuevo en sus pensamientos
Agudizando el oído escucho a lo lejos sus susurros
"Él nos quiere, él lo ha dicho. Él es el indicado y las estrellas me lo han dicho"
La muchacha se irrita y emite un gruñido
Siento su odio por nuestra terquedad y cabeza dura
Su nombre aparece en cada página del cuaderno de la niña y la muchacha las quema
Ella intenta hacernos entender que es una treta más, pero me duele
Como puede la niña escucharla si cree que conoció a su caballero rojo
Se siente la frustración de la muchacha pues sabe que todo esto nos lastimará mucho más cuando decidamos abrir los ojos
No sé que debo hacer, no sé a quién debo escuchar
Ambas siguen discutiendo y yo vuelvo a mi habitación
Una lagrima de dolor e ira juega en la palma de mi mano
Dibuja una letra y un número que no tienen sentido, pero a la vez lo tienen
Con la manga de mi blusa me apresuro a borrarla
Lo único que quiero ahora es... saber lo que Yo digo
- 16 de mayo de 2004
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